China, China Hoy

La canciller alemana asombró al pueblo Chino

Por Kan Zhong Guo

La Canciller alemana Angela Merkel

El impacto sutil de su visita a China

La visita del canciller alemana Ángela Merkel a China causó una gran impresión en el público  Chino.  La actitud de Merkel, la frugalidad, la modestia y la amistad enseñó al pueblo chino una vivida lección de política. La influencia de su conducta era mucho más sorprendente y esclarecedora que cualquier discurso que un líder político extranjero ha dado en la Universidad Tsinghua.

Sus anfitriones en Nanjing habían hecho arreglos para que la señora Merkel se hospedara  en una suite presidencial de 400 metros cuadrados  ubicada en la planta superior del Hotel Sofitel Galaxy en Nanjing con una vista panorámica de toda la ciudad. Adelantándose a su viaje, un equipo alemán realizó una inspección del hotel un mes antes de la visita de la señora Merkel. Ellos descubrieron que la suite presidencial era seis veces el tamaño de una habitación convencional. Dejaron el hotel cuando el canciller les dijo que una habitación  convencional era  suficiente.

A su llegada confirmó que la habitación era demasiado lujosa e insistió en trasladarse a una habitación convencional de sólo 70 metros cuadrados. Parece que la señora Merkel acostumbra a permanecer en una habitación convencional cuando viaja. El costo total de la suite presidencial sería aproximadamente de $6,160USD por día. La tarifa diaria de su habitación convencional era casi de $280 USD, alrededor de una vigésima parte del costo de la suite.

A la mañana siguiente el hotel le ofreció a la señora Merkel dos opciones para el desayuno:  el servicio de habitaciones o el autoservicio en el Club Sofitel ubicado en el piso 46 que sólo está disponible para los clientes VIP. La señora Merkel insistió en tomar el desayuno buffet en la cafetería en el séptimo piso con los huéspedes regulares. No sólo ella rechazó la oferta del hotel de utilizar la sala VIP, la señora Merkel se sirvió ella misma.

En un momento la señora Merkel tomó un poco de pan y un pedazo se cayó al suelo. Ella se agachó, lo recogió y lo puso de nuevo a su plato. El desayuno de la señora Merkel era simple: rollo de huevo frito, pastel de queso,  sandía y el pedazo de pan que recogió del suelo.

Estas anécdotas no son nada especial para los alemanes. Su canciller es parte de la ciudadanía común que con frecuencia va de compras a un supermercado y espera en línea con otras amas de casa alemanas. Ella no quiere privilegios. ¿Cómo actúa la señora Merkel, es bastante sorprendente para el público general chino. Cuando los medios de comunicación chinos informaron estas anécdotas rápidamente se extendieron en internet, y la señora Merkel ganó un poco de la aclamación del pueblo chino.

La canciller de Alemania, de uno de los países industrializados  más ricos del mundo,  “la señora Merkel recogiendo un pedazo de pan en el suelo y poniéndolo  de nuevo en plato fue mucho más allá de la imaginación del pueblo chino”.

¿Por qué es la señora Merkel tan moderada? No es porque no sabe cómo disfrutar de lujo o que el gobierno alemán no pueda pagar los gastos. Se debe a que la señora Merkel y su personal de apoyo saben muy claro que están utilizando el dinero de los contribuyentes, por lo que no se permite la extravagancia. De hecho, cualquier extravagancia es considerada como corrupción y no puede ser tolerada, siendo la canciller no hay excepción a la regla. Para los funcionarios alemanes, suntuosidad a expensas de los contribuyentes es inimaginable. Los edificios del gobierno en Alemania no son muy llamativos. Por el contrario, algunos incluso se ven en ruinas. Los gastos de los funcionarios públicos están sujetos a restricciones estrictas, y la lista de lo que está y no está permitido está abierto al público en general bajo investigación. Todo funcionario que se atreva a gastar los fondos públicos extravagantemente incurrirá en la crítica pública, y puede conducir a la renuncia forzada o incluso la cárcel.

En cambio los funcionarios chinos que ofrecen banquetes  siempre consumen gran cantidad de buen vino y deliciosa comida. Nunca nadie se le ocurriría coger un trozo de pan caído del piso como la señora Merkel. Mientras el gobierno cubra los gastos, el pan de los funcionarios es siempre cubierto con mantequilla por ambos lados. No es de extrañar que el gasto anual de gastos de representación social del gobierno chino alcance la exorbitante cifra de 92 mil millones de dólares.

¿Por qué hay una diferencia tan grande entre los funcionarios chinos y sus homólogos alemanes? Las acciones de la señora Merkel dicen al pueblo chino  que un funcionario gubernamental de alto nivel no tiene derecho a la extravagancia. Ella tiene la responsabilidad de aquellos que votan por ella. El sistema la obliga a hacerlo así.

A algunas personas no les gustó la señora Merkel porque continuamente señala cuestiones de derechos humanos, su encuentro con cuatro periodistas disidentes chinos y su negativa a tomar ventaja de la presidencia de Consejo de la UE para promover el levantamiento de la prohibición de venta de equipos militares a China. Argumentaron que la visita de la señora Merkel a China sólo logró un éxito limitado, ya que ella no pudo llegar a acuerdos atractivos de negocios con sus anfitriones chinos y que las relaciones entre China y Alemania pueden resultar incluso “más frías”.

Sin embargo la señora Merkel brindó un regalo precioso para los chinos: su conducta ilustró al público  chino la norma  que se espera que un funcionario de un gobierno elegido en un sistema democrático debe cumplir, y que ese sistema social es el que vale la pena. Estas vividas demostraciones son un ejemplo vivo superando con creces cualquier crítica verbal que verdaderamente sorprendió a muchos chinos.

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