Planeta, Vida

La mayor petrolera del mundo ya sabía en el año 1981 sobre el cambio climático pero lo ocultó

Corporations are interested in environmental impacts only to the extent that they affect profits, either current or future. (Image: Pixabay/CC0 Public Domain)
Las corporaciones sólo se interesan por el impacto del medio ambiente en la medida en que afecte sus ganancias. (Imagen: Pixabay/CCo Public Domain)

Por Troy Oakes

 

A inicios del año 1981 la compañía ExxonMobil, la petrolera más grande del mundo, se enteró sobre el cambio climático. Según un correo recientemente descubierto de científicos de la misma empresa, esto sucedió siete años antes de que el público supiera que algo estaba sucediendo.

Durante 27 años, ExxonMobil gastó millones desmintiendo el cambio climático.

En el correo electrónico, los expertos en cambio climático de Exxon dicen que la compañía estaba al tanto de que el combustible fósil y el cambio climático estaban relacionados. Hablan de cómo las regulaciones de las emisiones de carbono podrían perjudicar al sector.

Según The Guardian, la posición pública de Exxon hizo énfasis en la desestimación de los cambios climáticos, negando poseer información sobre los peligros del cambio climático, en sintonía con los intereses de los Rockefeller, la familia fundadora, y su continuo apoyo financiero a esa línea. Con el paso de los años, Exxon gastó más de 30 millones de dólares en mercadeo e investigaciones que negaran el cambio, según Greenpeace.

El correo electrónico prueba que Exxon sabía del cambio climático antes que nadie y con AÑOS de antelación:

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Esto significa que Exxon supo que la humanidad estaba enfrentando un cambio climático 8 años antes de que fuera de conocimiento público. El primer anuncio al público referente al cambio climático se realizó en el año 1988, cuando el especialista en cuestiones climáticas, James Hansen, anunció al Congreso que el cambio climático estaba siendo causado por la acumulación de gases en la atmósfera que provocan el efecto invernadero, según lo escribió el portal IFL Science.

Saliendo a la luz que las personas que negaron el cambio climático —científicos reconocidos– fueron “financiados” por la ExxonMobil:

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En el mencionado correo electrónico, Bernstein, ingeniero químico y experto en el clima con 30 años de trayectoria en Exxon y Mobil y autor principal de dos exitosos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, según sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas, declaró que la primera vez que el cambio climático estuvo en el radar de la compañía fue en el año 1981, cuando la compañía estaba considerando la explotación del campo petrolero más grande del Sureste Asiático en Indonesia, agregó The Guardian.

Abajo encontrarás el texto de un correo electrónico del Sr. Lenny Bernstein a la directora del Instituto de la Ética Profesional Aplicada de la Universidad de Ohio, Alyssa Bernstein (no están emparentados), quien solicitó ideas que estimulen a sus estudiantes el día de la ética anunciado por el Carnegie Council, escribió The Guardian.

Alyssa está en lo cierto. Siéntete en la libertad de compartir este correo electrónico con ella. Las Corporaciones sólo se interesan por los impactos del medio ambiente en la medida en que afecten sus ganancias, ya sean actuales o futuras. Aparentarán adoptar posturas altruistas para mejorar su imagen pública, pero bajo aquellas acciones está la intención de incrementar sus ganancias futuras. ExxonMobil es un ejemplo interesante de esto.

Exxon se interesó por primera vez en el cambio climático en 1981 porque buscaba explotar los campos de gas de las Islas Natuna de Indonesia. Esta es una reserva de gas inmensa, pero es 70% Dióxido de Carbono (CO2). El Dióxido de Carbono (CO2) tendría que separarse para que el gas natural pudiera utilizarse. Con frecuencia, el gas natural contiene Dióxido de Carbono y la tecnología para extraerlo era bien conocida. En 1981 (y ahora), la práctica habitual es la de ventilar el Dióxido de Carbono (CO2) a la atmósfera, siendo la mayor fuente de Dióxido de Carbono en el mundo y representaba el 1% de las emisiones globales de Dióxido de Carbono. Estoy seguro de que seguiría siendo la fuente de emisión de Dióxido de Carbono más grande del mundo, pero debido a que las emisiones de CO2 han crecido más rápido de lo que se proyectaba en 1989, probablemente cuenta como una pequeña fracción de las emisiones globales de Dióxido de Carbono (CO2).

La alternativa a la emisión de CO2 a la atmósfera es el inyectarlo en las profundidades de la tierra. Esta tecnología también era bien conocida desde que la industria petrolera ha estado inyectándole a la tierra cantidades limitadas de CO2 para la recuperación mejorada de petróleo. Hay muchas preguntas sobre si el dióxido de carbono permanecerá en la tierra, algunas de las cuales han sido contestadas por los 20 años de experiencia que tiene Statoil inyectando CO2 en el Mar del Norte. Statoil lo hizo porque el gobierno Noruego impuso un impuesto a la emisión de dióxido de carbono. Era más barato para Statoil el inyectar el Dióxido de Carbono que pagar el impuesto. Por supuesto, Statoil ha promocionado la cantidad de Dióxido de Carbono que no ha sido emitida a la atmósfera.

En la década de los 80, Exxon necesitaba entender el alcance real de las preocupaciones sobre el cambio climático, tal como que condujeran a la creación de regulaciones que pudieran afectar el proyecto Natuna y otros. Estaban en la delantera y tenían datos que el resto de la industria no poseía. Otras compañías, como Mobil, se percataron del problema para el año 1988, cuando se convirtió en un asunto político. Las empresas de recursos naturales —petróleo, carbón, minerales— hacen inversiones que tienen de 50 a 100 años de vida útil. Cualquiera que se la posición del público, internamente se hacen evaluaciones cuidadosas sobre el potencial de la regulación, incluyendo sus bases científicas. Exxon JAMÁS negó la posibilidad de que el hombre pudiera afectar el sistema climático. Pero sí cuestionó —legítimamente en mi opinión— la validez validez de algunos estudios.

Las batallas políticas necesitan personificar al enemigo. Por eso los liberales pasan mucho tiempo denigrando a los hermanos Koch –quienes a duras penas son los únicos partidarios adinerados de las ideas conservadoras. En el cambio climático, el primer villano fue un hombre llamado Donald Pearlman, quien era un cabildero (lobbista) para Arabia Saudita y Kuwait. (En otra vida, fue pieza clave en el financiamiento y reconstrucción del Museo del Holocausto en Estados Unidos). La utilidad de Pearlman como villano terminó cuando murió de cáncer de pulmón –fue un fumador empedernido hasta el final.

A continuación, el villano fue La Coalición Global del Clima (GCC según sus siglas en inglés), una organización comercial de productores de energía y grandes consumidores de energía. He participado con los países de la Coalición por un tiempo, tratando de hacer en vano que reconocieran la realidad científica. (Tal esfuerzo me llevó a la primera página de The New York Times, pero esa es otra historia). La presión de grupos ambientalistas tuvo éxito en poner fin a las actividades de la Coalición Global del Clima, pero también perdieron a su villano. Necesitaban un villano que no muriera o saliera del negocio. Exxon, después de su fusión con Mobil, ExxonMobil, presentó su proyecto de ley, especialmente bajo el mando del Sr. Lee Raymond, quien se oponía a la regulación del cambio climático. El Presidente actual de ExxonMobil, el Sr. Rex Tillerson, ha tomado una actitud mucho más suave, sin embargo, ExxonMobil no ha cambiado su imagen y sigue siendo la personificación de las corporaciones, y especialmente del cambio climático dañino. Es la única compañía mencionada en el correo electrónico de Alyssa, aunque, en mi opinión, es más ética que muchas otras grandes corporaciones.

Tras haber pasado veinte años trabajando para Exxon y Mobil, sé cuánto del comportamiento ético proviene de calcular que a largo plazo, es más barato ser ético que no serlo. La seguridad es el ejemplo más claro. ExxonMobil conoce muy bien el costo de la mala práctica en materia de seguridad. El Exxon Valdez es el ejemplo más conocido, aunque no el único, de los grandes costos de operar de manera insegura. El valor de las buenas prácticas medioambientales es mayor, y una instalación que realiza un buen control en las emisiones y el desperdicio está muy bien dirigida, siendo probable lograr la maximización de las ganancias. Todas las grandes compañías te dirán que están tratando de minimizar sus emisiones internas de dióxido de carbono (CO2). En su mayoría, lo están haciendo al mejorar la eficiencia energética y reducción de costos. Lo mismo ocurre para el reciclaje interno, una vez más, una práctica que la mayoría de las empresas realiza. Es (literalmente) buena ingeniería.

 

 
Diría que esto es bastante abrumador y demuestra que el dinero siempre está en primer lugar cuando se trata de grandes empresas.

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Traducido al Español por Alix Rovi S.A.S.

 

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