Planeta, Vida

Los científicos siguen tratando de predecir el cambio climático

cambio climatico
Un nuevo estudio ha encontrado que el cambio climático inducido por el hombre complica proyectar el futuro del posicionamiento de las tormentas. (Imagen: NASA a través de Wikipedia / CC0 1.0
Un nuevo estudio ha encontrado que el cambio climático inducido por el hombre complica proyectar el futuro del posicionamiento de las tormentas. (Imagen: NASA a través de Wikipedia / CC0 1.0

Las trayectorias de las tormentas —regiones donde las tormentas se desplazan de oeste a este a través de océanos y continentes impulsadas por la corriente en chorro que prevalece— determinan el tiempo y el clima en lugares de latitudes media como Chicago y Nueva York.

Los cambios en la posición de las trayectorias de las tormentas en respuesta al cambio climático antropogénico dependerá de cómo cambie el gradiente de temperatura ecuador-a-polo, y entre los diversos factores que afectan a este gradiente, se destacan los cambios en las nubes como una de las piezas importantes del rompecabezas”, dijo Tiffany S. Shaw, profesora asistente de ciencias geofísicas en la Universidad de Chicago

Es la autora principal de “Procesos en la trayectoria de las tormentas y las influencias opuestas del cambio climático”, una revisión de las últimas investigaciones y conocimientos actuales que fue publicada el 29 de agosto en la revista Nature Geoscience.

En las simulaciones de modelos climáticos ideales e integrales, el calentamiento, debido al aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, desplaza las nubes hacia las latitudes altas para reflejar más radiación solar, enfriando así la superficie de la Tierra en esas regiones y aumentando el gradiente de temperatura entre el ecuador y los polos.

En la insolación (la cantidad de energía solar que llega a la superficie de la Tierra) ello da lugar a un desplazamiento hacia los polos de las trayectorias de las tormentas. Mientras tanto, las mismas nubes tienden a aumentar el efecto invernadero, calentando de ese modo la superficie de la Tierra en esas mismas regiones, y disminuyendo el gradiente de temperatura entre el ecuador y los polos, produciendo un cambio opuesto (también en la insolación).

Este es sólo un ejemplo de las influencias opuestas señaladas por los autores. Otros ejemplos incluyen la influencia opuesta de calentamiento en la atmósfera tropical superior y la amplificación ártica (calentamiento exagerado de la superficie del Ártico), los cuales se producen en los modelos en respuesta al cambio climático.

Las influencias opuestas sobre las nubes en el gradiente ecuador-a-polo deben ser estudiados con más detalle para comprender el resultado final de este “tira y afloja”, ya que se relaciona con la futura posición de las trayectorias de las tormentas, dijo Shaw.

El mensaje más importante de este trabajo es que los científicos son actualmente incapaces de proyectar satisfactoriamente la respuesta de las trayectorias de las tormentas al cambio climático antropogénico, dijo Edwin Gerber, profesor asociado de matemáticas y ciencias atmosféricas en el Instituto Courant de la Universidad de Nueva York, quien no participó en la revista Nature Geoscience.

Entendemos mucho acerca de los procesos que son importantes para las trayectorias de las tormentas, pero el problema está en la forma en que interactúan entre sí. Los autores dieron al clavo cuando lo describen como un “tira y afloja” entre diferentes fuerzas, y es incierto cual va a ganar

Los investigadores exhortaron a multiplicar los esfuerzos de observación y a jerarquizar las simulaciones computarizadas para entender cómo las tormentas cambiarán en respuesta al aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera.

Con el fin de tener confianza en nuestros cambios proyectados, tenemos que ampliar nuestra jerarquía de modelos para incluir modelos simplificados con los procesos de nubes que se pueden utilizar para estudiar su impacto en las trayectorias de las tormentas, dijo Shaw.

Ganadores y perdedores

En última instancia, cualquier cambio importante en la posición de la trayectoria de las tormentas tendrán un impacto significativo en la sociedad, porque las trayectorias de las tormentas influyen en la temperatura, las precipitaciones y el clima extremo.

Estos cambios en la posición tienen el potencial de cambiar significativamente los patrones de lluvia, nieve, olas de calor y frío, dijo Gerber. Por ejemplo, si las tormentas se desplazan hacia los polos, Nueva York y Chicago es probable que experimenten un clima más cálido y menos nieve.

Y ya hay evidencia de que el cambio de la trayectoria de la tormenta hacia el sur —que fue causado por el agujero de ozono en el Polo Sur— ha impactado en las lluvias de Australia y América del Sur, dijo, y agregó:

Tenemos que saber cómo los acontecimientos extremos van a cambiar en respuesta a las emisiones de combustibles fósiles para poder tomar decisiones sobre el uso futuro de los combustibles fósiles

El artículo de revisión de Nature Geoscience surgió de una conferencia que tuvo lugar el año pasado que fue patrocinada por la Fundación Nacional de Ciencias y el Programa de Investigación Mundial sobre el Clima.

“Este documento expone muy bien el ‘estado del arte’ en nuestro conocimiento de la trayectoria de las tormentas, así como algunas de nuestras ideas más prometedoras para avanzar en el futuro”, dijo Gerber. “Tenemos que saber cómo la circulación global cambiará si queremos hacer predicciones exactas del cambio climático regional.

“No me gusta tirar los dados cuando se trata de futuro de mis hijos”, agregó.

Provisto por: Universidad de Chicago.

Clic aquí para leer más artículos similares. Por favor, danos un ME GUSTA en Facebook y síguenos en Twitter. ¡Gracias!

 

 

 

 

 

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Artículos PreviosArtículos Siguientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.