Actualidad, Derechos Humanos

Las razones por las que unos fanáticos de nuestro tiempo me recordaron a los guardias rojos de Mao

Por James Burke 

Al ver un video que muestraba a combatientes de ISIS destruyendo objetos de valor incalculable en un museo de la ciudad iraquí de Mosul, no puede dejar la sensación de haber visto antes este tipo de vandalismo, sólo que en diferente lugar y en diferente tiempo.

Después de ver la barbarie de ISIS seguramente querrán tener una comprensión de por qué estos fanáticos destruyeron reliquias, algunas de las cuales tenían miles de años de antigüedad.

Esta destrucción me recordó a otro puñado de fanáticos que hace casi 50 años hizo lo mismo en China durante la llamada Revolución Cultural, bajo las órdenes de Mao Zedong, uno de los genocidas más feroces que la historia ha visto.

En 1966, bajo las órdenes del entonces presidente Mao, los guardias rojos, jóvenes fanáticos, comenzaron a destruir reliquias y esculturas religiosas en una escala masiva.

La matanza fue llevada a cabo a medida que se destruía la mayor parte del patrimonio cultural de China y del Tíbet.

Como modo de ejemplo, un grupo de estudiantes de los Guardias Rojos de la Universidad Pedagógica de Beijing, destruyó más de 6,000 reliquias y pergaminos de más de 2 mil años de antigüedad del Templo de Confucio en Shandong, el cual también destrozaron.

Red Guards destroy artifacts at the Temple of Confucius in Shandong.
Los Guardias Rojos destruyeron estatuas y reliquias en el Templo de Confucio en Shandong.

 

A Buddha statue is attacked during the Cultural Revolution.
Una estatua de Buda es destrozada durante la Revolución Cultural.
Christian statues are smashed during the Cultural Revolution.
También las estatuas cristianas fueron destruidas durante la Revolución cultural.

Las Guardias Rojas de Mao no sólo destruyeron lugares de importancia cultural y religiosa en China y el Tíbet sino que aterrorizaron a gran parte de la población, y el caos llevó a la muerte a un estimado de un millon y medio de personas.

“La campaña de diez años destruyó familias enteras, tesoros culturales irreemplazables y tradiciones centenarias. En agosto de 1966, unos 100 maestros fueron asesinados por sus propios alumnos en la sección occidental de Beijing”, escribió el cineasta de documentales Andreas Lorenz para Spiegel.

Las fuerzas fanáticas utilizadas por Mao eran aterradoras y él también las utilizó contra los llamados “malos elementos”, que incluían los intelectuales y los enemigos de clase.

ISIS utilizó el terror para cambiar la sociedad en un califato, al igual que Mao lo utilizó para crear un estado comunista. Así como ISIS masacró a inocentes, igual lo hicieron los fanáticos de Mao masacrando en una escala masiva en China y el Tíbet.

An execution scene during the Cultural Revolution, in Harbin, China, 5 April 1968.
Fotografía de una ejecución durante la Revolución Cultural, en Harbin, China, el 5 de abril de 1968.

Los asesinatos no fueron sólo durante la Revolución Cultural. Hubo matanzas peores antes, en las campañas y las llamadas reformas, durante la década de 1950 y durante la Gran Hambruna de la década de 1960.

La Revolución Cultural fue un período de tiempo que destruyó el alma de aquellas personas dentro de las fronteras de China, y fue angustiante que una violencia fanática similar y una destrucción sin sentido todavía siga ocurriendo en nuestros días.

Le invito a ver este documental (video en idioma inglés, recomendamos configurar subtítulos).

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