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Antiguo Reino Maya en el patio trasero de un ganadero mexicano

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El profesor asociado de antropología Charles Golden y sus colegas, han encontrado la capital perdida de un antiguo reino Maya en el patio trasero de un ganadero mexicano.

En junio de 2018, Golden, en colaboración con el bioarqueólogo Andrew Scherer de la Universidad de Brown y un equipo de investigadores de México, Canadá y Estados Unidos, comenzaron a excavar el sitio.

Entre sus hallazgos hay un tesoro de monumentos mayas, uno de los cuales tiene una importante inscripción que describe rituales, batallas, una serpiente de agua mítica y la danza de un dios de la lluvia.

También han encontrado restos de pirámides, un palacio real y un campo de juego de pelota. Las vacas pastaban mientras los científicos trabajaban.

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Asegurarse de que los animales no pisotearan la excavación, no cayeran en fosas profundas, ni ensuciaran el área de trabajo con estiércol, resultó ser un desafío diario.

Left, drawing of a tablet found at the site. Right, a digital 3-D model. (Image: Stephen Houston (Brown University)/Charles Golden (Brandeis))
A la izquierda, dibujo de una tablilla encontrada en el sitio. Derecha, un modelo digital en 3-D. (Imagen: Stephen Houston (Universidad de Brown) / Charles Golden (Brandeis))

Golden y sus colegas investigadores creen que el sitio arqueológico, llamado Lacanja Tzeltal por la comunidad moderna cercana, fue la capital del reino Sak Tz’i’, ubicado en lo que hoy es el estado de Chiapas en el sureste de México.

Es probable que se estableciera por primera vez en el año 750 aC y que después fuera ocupada durante más de 1.000 años.

Desde 1994 los académicos han estado buscando evidencia de Sak Tz’i’, cuando identificaron referencias a él en inscripciones encontradas en otras excavaciones mayas.

El reino también se menciona en esculturas que se encuentran en museos de todo el mundo.

Sak Tz’i’ no fue de ninguna manera el más poderoso de los reinos mayas; sus restos son modestos comparados con los sitios más conocidos de Chichén Itzá y el cercano Palenque.

Pero Golden señala que encontrar Sak Tz’i’ es un gran avance en nuestra comprensión de la política y la cultura maya antigua.

Lo comparó con intentar hacer un mapa de la Europa medieval, a partir de documentos históricos, y leer sobre un lugar llamado Francia.

Esencialmente, Golden y su equipo, han localizado Francia. “Es una gran pieza del rompecabezas”, comentó. Golden y sus colaboradores publicaron los resultados de su investigación en el Journal of Field Archaeology.

Cómo la ayuda de un vendedor de comida los hizo encontrar a Sak Tz’i’

En junio de 2014, en busca de un tema para su disertación, el estudiante de la Universidad de Pensilvania Whittaker Schroder, que trabajaba en el proyecto de Golden, recorrió Chiapas buscando excavaciones arqueológicas.

Hacia el final de su estancia, un hombre que vendía carnitas a un lado de la carretera, empezó a saludarlo mientras pasaba por allí.

Schroder pensó que quería que comprara su comida. Como era vegetariano, siguió adelante. Finalmente, un día antes de su partida, Schroder decidió que no tenía nada que perder y se detuvo.

Después de todo, el hombre no estaba interesado en venderle carnitas. Le comentó a Schroder que su amigo había descubierto una antigua tabla de piedra.

Sabía que Schroder, quien había estado investigando en el área por varios años, estaba interesado en los Mayas. ¿Querría el estudiante graduado verla?

Al día siguiente Schroder y otro estudiante de posgrado, Jeffrey Dobereiner de Harvard, se reunieron con el amigo del vendedor, un ganadero, propietario de una tienda de conveniencia y carpintero, y confirmaron la autenticidad de la tabla. Luego se lo comunicó a Golden y a Scherer.

A map of the excavation site. The horseshoe-shaped structure to the left is the palace area. On the far right, center, is the Monuments Plaza. (Image: Charles Golden)
Un mapa del lugar de la excavación. La estructura en forma de herradura a la izquierda, es el área del palacio. En el extremo derecho, en el centro, está la Plaza de los Monumentos. (Imagen: Charles Golden)

Llevó otros cinco años negociar el permiso para excavar en la propiedad.

En México, el patrimonio cultural, como los antiguos sitios mayas, se considera propiedad del Estado, por lo que el ganadero temía que su tierra pudiera ser confiscada por el gobierno.

Golden y Scherer trabajaron con él y con los funcionarios del gobierno, para asegurarse de que esto no sucediera.

La vida diaria

El reino de Sak Tz’i’ era relativamente pequeño, traspasa lo que hoy es la frontera entre México y Guatemala.

Se desconoce por qué se llamaba Sak Tz’i’, que significa perro blanco. La gente común vivían en el campo cosechando una gran variedad de cultivos,  haciendo cerámica y herramientas de piedra.

Golden y sus colegas encontraron restos de lo que probablemente era el mercado de la ciudad, donde se traían estas mercancías para ser vendidas.

Los residentes del reino también venían a la ciudad para asistir a los juegos de pelota ceremoniales, en los que los jugadores mantenían una pelota de goma sólida, a veces de hasta nuevo kilos de peso, rebotando de un lado a otro en un estrecho campo de juego, usando sus caderas y hombros.

En el extremo noreste de la ciudad se encuentran las ruinas de una pirámide de 13.72 metros de altura y varias estructuras circundantes, que servían como residencias de la élite y lugares para rituales religiosos.

El centro de la actividad religiosa y política era la “Plaza Muk’ul Ton”, o Plaza de los Monumentos, un patio de 6.069 metros cuadrados, donde la gente se reunía para las ceremonias.

Desde la plaza una escalera conduce a una plataforma elevada, donde se disponían los templos , las salas de recepción, y donde los miembros de la familia real tenían la corte y podían ser enterrados.

La guerra y la paz

Sak Tz’i’ tuvo la desgracia de estar rodeado por todos lados por estados más poderosos. Para los habitantes de la capital y del campo, esto significaba la amenaza perpetua de guerra e interrupciones violentas de la vida cotidiana.

Golden y sus colaboradores han encontrado pruebas de que la capital estaba por un lado rodeada de empinados arroyos.

En el otro lado, se construyeron muros de mampostería para mantener alejados a los invasores. Estas fortificaciones no siempre fueron efectivas.

Las inscripciones de un monumento cuentan, que al menos una parte de la ciudad, se incendió durante un conflicto con los reinos vecinos.

En última instancia, la supervivencia de Sak Tz’i puede haber dependido tanto de su capacidad para hacer la paz con sus vecinos – e incluso enfrentarlos entre sí- como de su fuerza militar.

Golden dice que esta es una de las razones por las que Sak Tz’i tiene tanto interés para los investigadores.

Poco se sabe sobre cómo los reinos mayas, de tamaño medio, maniobraban y se las arreglaban para persistir ante las constantes hostilidades de los reinos más poderosos.

Los monumentos de Sak Tz’i’

Hasta ahora, se han encontrado docenas de esculturas entre las ruinas del sitio de Sak Tz’i, aunque muchas han sido dañadas por los saqueadores o degradadas a lo largo de los milenios por la lluvia, los incendios forestales y la exuberante vegetación tropical.

Pero la escultura mejor conservada es la que el vendedor de carnitas le mostró originalmente a Schroder.

Una tablilla de 2 x 4 pies, sus inscripciones cuentan historias sobre una mítica serpiente de agua, descrita en coplas poéticas como “cielo brillante, tierra brillante” y varios ancianos, dioses de piedra, cuyos nombres no se dan.

También hay relatos de la vida de los gobernantes dinásticos.

Otra inscripción habla de un diluvio mítico, mientras que otras enumeran lo que probablemente sean fechas históricas de los nacimientos y batallas de varios gobernantes, incluido un rey llamado K’ab Kante’.

Este entrelazamiento de mito y realidad es típico de las inscripciones mayas y tenía un significado especial para los antiguos escribas y lectores.

En la parte inferior de la tablilla hay una figura real danzante. Los mayas creían que la realeza podía convertirse en uno con, o incluso, convertirse en un dios.

En este caso, el gobernante está vestido como el dios de la lluvia conectado a las violentas tormentas tropicales, Yopaat.

Schroder (left) and Scherer (right) excavate in the ballcourt which they enclosed with a fence to keep away nosy cows. (Image: Charles Golden)
Schroder (izquierda) y Scherer (derecha) excavan en el campo de juego de pelota, que cerraron con una valla para mantener alejadas a las vacas entrometidas. (Imagen: Charles Golden)

En su mano derecha, lleva un hacha que es el rayo de la tormenta, que tiene un aspecto deificado llamado K’awiil. En su mano izquierda, la figura lleva un “manopla”, un guantelete de piedra, o un garrote usado en el combate ritual.

¿Qué sigue?

Con el permiso del gobierno mexicano y la comunidad local, Golden, Scherer y el resto de su equipo planean volver a Sak Tz’i’ en junio.

Continuarán mapeando la antigua ciudad usando, entre otras herramientas, una técnica llamada LIDAR (detección y alcance de la luz) en la que un buscador de láser se monta en un avión, o en un avión teledirigido, para revelar la arquitectura y la topografía, incluso bajo el denso dosel de la selva.

Los miembros del equipo estabilizarán los edificios antiguos en peligro de colapso, y documentarán aún más las esculturas que aún están entre las ruinas.

También explorarán más a fondo el área que creen que es un mercado, esperando encontrar más evidencia de las mercancías vendidas allí y los talleres donde se hacían las herramientas de piedra y otros productos.

Golden dice que los científicos están prestando especial atención a trabajar estrechamente con la comunidad local, añadiendo:

Proporcionado por: Lawrence Goodman, Universidad de Brandeis

[Nota: Los materiales pueden ser editados en cuanto a su contenido y extensión].

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