comunismo Archivos - Vision-Times-en-Español

¿Camarada Confucio?

Su estatua fue erigida en la Plaza de Tiananmen el año pasado, frente a un importante edificio de gobierno.

Los institutos que llevan su nombre, financiados por el estado chino, están apareciendo en las universidades de todo el mundo.

Parecen ser buenos tiempos para el filósofo convertido en embajador cultural. Aparentemente ha encontrado la audiencia política que anhelaba, pero que nunca ganó, en sus propios tiempos.

Pero levanta la tapa del cofre y verás que algo está mal:

– Faltan cosas.

– Grandes fragmentos de la filosofía de Confucio están ausentes.

– Su voz, alterada.

Atrás quedaron las exhortaciones a una vida de simplicidad y templanza, de deleite en el funcionamiento ritualizado de las relaciones jerárquicas, de reverencia por el “cielo”.

También han desaparecido las críticas al gobierno opresivo. Fue Confucio, después de todo, quien le dijo a sus discípulos:

“La tiranía es peor que un tigre devorador de hombres”.

Llámalo “Confucio Light”

El sabio está en todas partes, pero, al mismo tiempo, en ningún lugar.

Los ideólogos comunistas han exorcizado selectivamente las partes espinosas de la doctrina confuciana en favor de una parodia paternal que tiene algo para todos, sin amenazar a nadie.

Sin embargo, el cambio es más que una simple actualización. Es una apropiación con fines políticos.

También habla de una pregunta más amplia e inquietante:

¿Puede la cultura tradicional china cohabitar con una China gobernada por el Partido Comunista?

O, más específicamente, ¿lo permitirá el partido?

En la búsqueda de una respuesta, hay una cosa que hay que tener en cuenta: el partido gobernante de China no es muy chino.

Y lo sabe…

La ideología comunista de China se forjó en la Rusia soviética y nació del crisol del pensamiento marxista-leninista en Europa. A principios del siglo XX, sus doctrinas ateas e inclinaciones violentas fueron importadas e impuestas a la antigua civilización de China.

Fue un choque terrible

Los valores que habían prevalecido durante siglos, como el decoro, la armonía, la amabilidad y el respeto por los ancianos, se volvieron contra ellos. La “lucha” se convirtió en la nueva lengua franca y la violencia en su característica distintiva.

Bajo la orden de Mao, los asaltos a la cultura fueron sorprendentemente evidentes. Se exhortó a los ciudadanos a “aplastar el viejo mundo” de la China tradicional. Los templos budistas fueron demolidos, las estatuas de Confucio fueron atacadas con mazos. Las novelas clásicas se quemaban en orgías de celo “revolucionario”.

Si bien los martillos ya no se ven hoy en día, la incomodidad con la cultura china sigue ahí.

Mucho de lo que defienden los gobernantes actuales es diametralmente opuesto a los valores, creencias e ideales de milenios de la cultura china.

De manera reveladora, cuando las expresiones auténticas de la cultura china surgen por sí solas sin la mediación ni la gestión del partido,

¿Cómo se siente?Amenazado

Sea testigo de los absurdos esfuerzos del Partido para reprimir a la compañía de danza clásica china, Shen Yun Performing Arts. Esta compañía intenta revivir la cultura clásica china, mientras que el partido trata de presionar a los teatros de todo el mundo, para que cancelen sus espectáculos.

O considera el contraste con Taiwán, un país con herencia cultural china que no está gobernado por el Partido Comunista. Allí, Shen Yun no se encuentra con tal supresión y, en cambio, ha recibido elogios oficiales.

Entonces, todo esto arroja una nueva luz sobre los actos adversos del partido hacia Falun Dafa.

En Falun Dafa, los gobernantes del partido vieron su opuesto: un conjunto de ideas y prácticas forjadas en la antigüedad china, pero que aún hoy resuenan en los corazones y las mentes.

Era todo lo que la doctrina del partido no era.

Las enseñanzas de Falun Dafa sobre la verdad, la benevolencia y la tolerancia mejoraron a la sociedad china, inspirando actos de altruismo, bondad y humanidad.

La doctrina del partido y su ideología de “lucha”, por otro lado, estimuló la corrupción, la intolerancia y actos de horrible violencia.

Confucio no estaría complacido

Publicado en Faluninfo. 

Embajador de EE.UU. pidió que China ponga fin a la “guerra contra la fe”

Parece algo poco creible, que hoy en día, en pleno siglo XXI, exista la persecución a personas por su fe.

En un mundo que aparenta ser cada vez mas “libre”, suceden cosas, que si nos detenemos a mirar e informarnos con atención, pueden abrirnos los ojos, y cambiar totalmente nuestra manera de percibir la realidad.

En este caso, paises como China (con un gobierno comunista y totalmente ateo), prohibe que personas inocentes, practiquen de manera libre su fe; privándolos de su libertad, y en casos extremos torturándolos, e incluso quitándoles la vida, con el fin de hacer que renuncien a sus creencias religiosas y espirituales.

Medidas en contra de la persecución China

El pasado 17 de noviembre, el embajador estadounidense Sam Brownback, renovó su petición, para que Beijing ponga fin a la “guerra contra la fe”.

El llamamiento se llevó a cabo en una sesión informativa especial para el Foro de Ministros de la Alianza Internacional para la Libertad de Creencias Religiosas (Alianza IRF).

Sam Brownback resaltó el uso de la tecnología por parte de China para perseguir a los grupos religiosos.

Los miembros de la FIR, que representan a 31 naciones, advirtieron en una declaración conjunta, sobre el empleo ilegal de la tecnología que utiliza China.

Este país comunista, vigila las acciones de los individuos debido a su religión o creencia y reprime a comunidades religiosas enteras.

“Esto es algo que han hecho en el Tíbet, que están haciendo en Xinjiang, y que se está desarrollando en diferentes lugares de su país.  Y queremos evitar que esto se extienda a otros países del mundo “, declaró Brownback.

“Creo que en particular lo que China está haciendo está absolutamente equivocado. Es una de las peores situaciones de persecución religiosa del mundo hoy en día, si no la peor”, continuó el Embajador.

En la entrevista pidió específicamente a China, que detenga “su guerra” contra la fe musulmana, budistas tibetanos, la iglesia cristiana, católica, y contra Falun Gong“.

Traducción del twist: La guerra de fe del Partido Comunista Chino apunta a cristianos, musulmanes, budistas y devotos de Falun Gong por igual. El PCch no perdona a nadie.

“El partido comunista no perdona a nadie”

Cabe recalcar, que incluso en medio de la pandemia mundial (en octubre), más de 1.000 personas practicantes de Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, fueron arrestadas y acosadas por la policía, con 65 adherentes condenados a la cárcel.

Reconociendo esta amenaza, el Secretario de Estado Mike Pompeo, expresó en Twitter, su preocupación por la persecución China :

“el PCCh, apunta a cristianos, musulmanes, budistas y devotos de Falun Gong por igual. El Partido no perdona a nadie”.

En octubre del año pasado, el Departamento de Comercio de EE.UU. puso en una lista negra a 28 oficinas y compañías de la policía china, incluyendo el fabricante de equipos de vigilancia Hikvision.

En toda China se desplegó una tecnología especial de vigilancia, para disidentes y  ciudadanos comunes.

Víctimas del comunismo

El Presidentre Donald Trump, el pasado 7 de noviembre, en el 103º aniversario de la infame Revolución de Octubre en Rusiaconmemoró a las más de 100 millones de vidas, víctimas de regímenes comunistas en el siglo XX, y prometió detener la propagación de esta ideología en todo el mundo.

En un mensaje presidencial en el Día Nacional de las Víctimas del Comunismo, Trump declaró que el comunismo es una : “ideología opresiva que, sin excepción, deja a su paso miseria, destrucción y muerte”.

El gobierno de Trump conmemoró esta fecha desde 2017, en memoria al centenario de la toma del poder por los comunistas en Rusia.

“Aunque el marxismo promete igualdad, paz y felicidad, en la práctica sólo resulta en desigualdad, violencia y desesperación”, dice la declaración.

El comunismo es responsable de 100 millones de muertes en el siglo XX, según el Libro Negro del Comunismo, con regímenes en China, la Unión Soviética, Camboya y Corea del Norte entre los principales asesinos.

“Durante el último siglo, los regímenes comunistas, desde el Khmer Rouge de Camboya hasta el Derg de Etiopía, han confirmado la opresión aplastante inherente a la filosofía de Karl Marx”, dice el mensaje presidencial.

“Como estadounidenses orgullosos que aprecian las bendiciones de la libertad y la democracia, prometemos apoyar a los más de mil millones de personas que actualmente están cautivas en los regímenes comunistas y a las que se les niegan sus derechos inalienables a la vida y la libertad”.

Karl Marx: El enemigo de las familias

El comunismo, descendiente de Karl Marx, es la ideología más malvada del mundo. Su tema subyacente es el engaño.

Cualquier orden o bondad presente en la sociedad es algo de lo que los comunistas primero deben deshacerse para establecer su hegemonía.

El manifiesto de Marx afirmó claramente que el comunismo no se puede lograr sin derrocar las condiciones sociales existentes.

Según fee.org:

“Marx creía que la individualidad era la antítesis del igualitarismo que imaginaba. Por lo tanto, el ‘individuo’ debe ‘ser eliminado del camino y hacer imposible su existencia’”.

Aunque el objetivo principal del comunismo era abolir el concepto de propiedad privada, Marx requería la erradicación sistemática de otros sistemas que se habían establecido en la “sociedad burguesa”.

El primero de ellos fue la familia.

La percepción comunista de la familia

Marx admitió claramente en más de una ocasión que derribar el concepto de familia no era una idea fácilmente aceptada, incluso por el revolucionario más radical.

Sabía que sería difícil conseguir apoyo para una demanda tan descabellada.

Según él, la familia plenamente desarrollada es, en teoría, un concepto muy burgués. Consideraba a la familia como la representación simbólica de la ganancia privada y la veía basada en el capital.

Creía que prácticamente todas las familias dependían del capital y sin él, la estructura familiar colapsaría antes de lo que todos pensaban.

La cultura comunista sostiene el punto de vista de que una familia es esencialmente la unidad perfecta para satisfacer las necesidades de un sistema capitalista, y que su función básica es el consumo.

Los marxistas sostienen que el concepto familiar facilita una estructura jerárquica y, a través de la riqueza y la herencia, crea desigualdad en la sociedad.

(Image via pixabay / CC0 1.0)
Los marxistas culpan a la estructura familiar de crear desigualdad en la sociedad a través de la riqueza y la herencia. (Imagen: a través de pixabay / CC0 1.0)

Reemplazo comunista del sistema familiar

Los comunistas, en general, aborrecen la tradición y la adhesión a viejas prácticas. Esto incluye conceptos de religión e ideologías que se han transmitido de antepasados.

La familia también es algo que se ha establecido a través de la tradición y, por lo tanto, también debe ser derribada.

Marx creía que al descartar el sistema familiar, los individuos serían libres de alcanzar su máximo potencial en lugar de estar sujetos a las reglas dictadas por un ecosistema familiar.

La vida comunitaria ocuparía el lugar de la familia. No habría necesidad de monogamia y los niños serían criados colectivamente por la comunidad.

Conceptual y prácticamente, se ha observado que cuanto más ideales socialistas abraza un gobierno, más invasiones se hacen en la vida privada y específicamente en el funcionamiento de una familia.

Intentos de desestabilizar a la familia

Un ejemplo de esto serían los Kibbutzim practicados en Israel. En este sistema, se espera que los ciudadanos compartan todo, desde la vivienda y la ropa hasta la comida.

Los expertos políticos se han referido a esto como un estado niñera en el que no hay ningún valor para el individuo aparte de ser un engranaje mecánico para enriquecer al estado.

En tiempos más recientes, el Partido Nacional Escocés trató de introducir el concepto de “persona nombrada” en 2016.

Esto básicamente se traduce en el monitoreo estatal de las familias. El estado asigna un individuo, que podría ser un maestro o un trabajador social, a una familia.

Este individuo tendría derechos supremos sobre los padres con respecto al cuidado de los niños. El individuo mantendría registros personales sobre diferentes aspectos de las funciones diarias de la familia.

Él o ella también tendría acceso completo a los niños, lo que les permitiría visitas sin supervisión y no programadas con los niños. Afortunadamente, este plan fue rechazado por la Corte Suprema del Reino Unido y declarado ilegal.

(Image: Screenshot / YouTube)
La “persona nombrada” tendría derechos supremos sobre los padres con respecto al cuidado de los niños. (Imagen: captura de pantalla / YouTube)

La caída

Estos son solo algunos ejemplos de cómo diversas formas de sistemas comunistas/socialistas han intentado influir y, en consecuencia, anular el concepto de familia en la sociedad moderna.

A lo largo de los años, el comunismo ha fracasado miserablemente en sus intentos de lograr la aceptación de su gobierno por parte de sus súbditos, y millones han sufrido y muerto como consecuencia de estos intentos.

Para Marx, la familia representa un microcosmos del capitalismo. Pero, ¿por qué no lo identificó como un microcosmos del socialismo para argumentar que si el socialismo es factible a nivel familiar, entonces podría serlo a una escala mayor?

según mises.org.

No hay duda de que sin una paternidad adecuada y una estructura familiar sólida, las sociedades modernas sufrirían un deterioro constante y eventualmente terminarían en un caos completo, lo que resultaría en la anarquía.

Los horrores de la China Comunista: recuerdos de un miembro de la orquesta de Shen Yun

Yu Liang es miembro de Shen Yun Performing Arts, una compañía que viaja por el mundo difundiendo la cultura china y exponiendo la brutalidad del régimen comunista chino.

Mientras vivía en la China comunista, Yu enfrentó miseria y el desamparo, ya que tuvo que ver cómo su vida y la de su familia eran destruidas lentamente por las fuerzas pro-comunistas en el país.

Una vida horrible en China

Yu recuerda una mañana de agosto de 1999 cuando su madre la despertó y le preguntó si practicaría los ejercicios de Falun Dafa con ella. De niña, Yu no estaba consciente del clima político de esos tiempos. Después de todo, ella tenía alrededor de 4 años.

El gobierno chino estaba reprimiendo brutalmente a los seguidores de Falun Gong, caracterizandolos como lunáticos que propagaban supersticiones. Practicar Falun Gong al aire libre era básicamente invitar a la persecución del régimen comunista.

Y desafortunadamente, eso es exactamente lo que pasó.

A los pocos minutos de estar realizado los ejercicios de Falun Gong, Yu abrió los ojos repentinamente después de ser interrumpida por todo tipo de ruidos a su alrededor. Vio un enjambre de oficiales de policía y agentes secretos que venían hacia ella. Se llevaron a su madre en una camioneta junto con todas las participantes del grupo de ejercicios.

Yu fué la única que quedó, preguntándose qué había pasado. Su madre permaneció detenida durante un año. Después de su liberación, su madre presentó un demanda al gobierno por el abuso que había sufrido. Sin embargo, esto sólo le trajo más miseria ya que fue arrestada y detenida una y otra vez.

Yu fue separada de su madre cuando tenía sólo cuatro años. (Imagen: Pixabay / CC0 1.0)

Alejada de su familia

Durante casi dos años, Yu no vio a su madre. Y para el 2001, sólo tenía la compañía de su padre. Yu le preguntó varias veces a su padre cuándo iba a volver su madre. Cada vez que lo hacía, su padre le susurraba que su madre volvería pronto.

Con el paso de los años, Yu pasó de ser una estudiante de primaria a una universitaria, se enfrentó a un acoso constante por su decisión de no unirse al Partido Comunista. Yu fue incluso interrogada. Ambos padres fueron objeto de constante acoso en sus lugares de trabajo.

“Las noticias de los compañeros practicantes – esos tíos, tías, abuelos, abuelas, hermanos y hermanas mayores que conocía desde que era niña – cómo fueron arrestados ilegalmente, enviados a campos de trabajo o encarcelados… parecía interminable…

Cada día en China, vivía con el profundo temor de que esos tiempos de pesadilla volvieran para atormentarnos. Constantemente me preguntaba si yo sería la siguiente en la fila.”

Yu le dijo a Shen Yun.

Mientras viaja por el mundo, la mente de Yu viaja de vuelta a su hogar en China, un lugar donde no se podrá presentar. (Imagen: Shen Yun)

Edad Adulta

En 2015, Yu decidió dejar la China comunista. Ella era una experta en tocar la pipa y eventualmente se unió a la orquesta de Shen Yun.

Mientras viaja por el mundo, la mente de Yu viaja de vuelta a su hogar en China, lugar donde no podrá actuar, ya que Beijing ha prohibido la presentación de Shen Yun en el país. Ella siente que la brutalidad comunista ha durado demasiado tiempo y debería haber terminado ya.

Pero para que eso suceda, Yu podría tener que esperar un poco más, al menos hasta que la población de la China comunista decida derrocar el régimen comunista de una vez por todas.

Se ha confirmado que más de 4.300 practicantes de Falun Gong han sido asesinados por Beijing, y miles más han sido encarcelados y torturados.

Muchos seguidores también fueron sometidos a la sustracción forzada de órganos por el régimen chino.

Desenmascarando al comunismo: Marx y el poder a través de la anarquía

Karl Marx, el fundador del comunismo, despreció muchas cosas durante su solitaria vida.

La estabilidad de la sociedad le ofendió, y por tanto trató de derrocar todas las estructuras sociales existentes a través de la revolución para luego establecer un gobierno popular; básicamente, una dictadura.

Pero, como todas las cosas malas, Marx concibió estrategias engañosas para lograr sus objetivos.

La gente de una sociedad próspera,  “burguesa”, no te tomará en serio si vas y le dices que derriben a sus gobiernos. Marx entendió muy bien esa parte.

Así que descubrió algunas estructuras claves que necesitaban ser desmanteladas antes del último grito de anarquía.

Auto-identidad

Marx quería deshacerse de “la individualidad burguesa, la independencia burguesa y la libertad burguesa”.

¿Por qué la individualidad es tan antitética para el socialismo?

Marx quería una revolución obrera. Pero eso no funcionará si tienes trabajadores con opiniones individuales.

Como en el caso de los sindicatos hoy en día, es muy difícil sobrevivir en el lugar de trabajo si no te unes al sindicato. Aunque no quieran, algunas personas se unen para detener las tácticas de intimidación de los sindicatos.

Marx quería un trabajador que no pensara mucho en su situación, historia y en cómo funcionan las finanzas. Porque ese tipo de educación inevitablemente haría al individuo más propenso a buscar el éxito financiero y a volverse adinerado.

A este individuo no le interesa mucho ser “víctima” y se esforzará por su futuro, sin quejarse incesantemente.

Familia

Marx escribió:  “¿En qué se basa la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en la ganancia privada. En su forma completamente desarrollada, esta familia sólo existe entre la burguesía”.

Este era un tema difícil incluso para los revolucionarios extremos. Todos se preocupan por la gente con la que crecieron, y el hogar que los hizo ser lo que son; es  una parte esencial de ser humano.

Pero Marx consideraba que las familias eran unidades individuales con sus propias costumbres, creencias y opiniones.

Se trata del control, y una fuerte unidad familiar libre que vive dentro de la sociedad, se convierte en su benefactora e influencia  las opiniones dentro de esta.

Marx tenía un astuto plan para lograr la desintegración de la familia. Uno era a través del feminismo y el segundo a través de la apropiación de la propiedad privada.

 

Ser propietario de la tierra le da estabilidad al hombre y poder sobre su entorno. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

 

Propiedad

Según Marx: “la propiedad privada burguesa moderna es la expresión final y más completa del sistema de producción y apropiación de productos que se basan en los antagonismos de clase, en la explotación de los muchos por los pocos”.

Cuando las personas poseen su propia tierra, poseen la libertad – la libertad de hacer lo que quieran en esa tierra y vivir como quieran. La tierra le da a la persona un sentido de propiedad y autoridad.

En los países comunistas, el pueblo se reúne para servir a los intereses de unas pocas clases de la élite gobernante. Se someten a los caprichos y fantasías de los gobernantes sin autoridad o poder propio.

Esto no se puede lograr cuando hay propietarios individuales, que exigirán a la élite que simplemente salga de su propiedad.

Patriotismo

Sobre las naciones, Marx decía lo siguiente: “Los trabajadores no tienen país”.

Marx quería que los órganos de gobierno mundiales gobernaran a los hombres (como las Naciones Unidas y la Unión Europea), en lugar de a las naciones individuales con identidades únicas.

Despreciaba absolutamente la individualidad. Vio el comercio como el gran ecualizador, como en el caso actual de China, que es el centro mundial de la fabricación industrial.

Marx habría estado orgulloso de lo que China ha logrado. Todas las naciones del mundo dependen de China para entregar sus productos más básicos, desde alimentos y medicinas hasta construcción y tecnología.

Y debido a esta abrumadora dependencia, las naciones libres ahora necesitan censurar incluso sus propios medios de comunicación para apaciguar a sus proveedores chinos comunistas.

Moralidad

Todas las religiones han sobrevivido al marxismo y al comunismo. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

“El comunismo suprime las verdades eternas, suprime toda la religión y toda la moralidad”.

Un hombre con fe no puede ser fácilmente conquistado. Su creencia en lo divino le permite soportar increíbles adversidades y hacer tremendos sacrificios.

La comprensión de la moralidad y su práctica está enraizada en las religiones. Este concepto de fe fue la mayor prueba para Marx y una que los comunistas, hasta hoy, no han podido superar.

Es por eso que, en cada sociedad que cae bajo el comunismo, uno de los primeros pasos que dan es abolir la religión. En la religión, un hombre se ofrece a una divinidad superior. Esto hace difícil para la élite comunista establecer su dominio.

Karl Marx quería que el hombre dejara su individualidad, religión, familia, propiedad y nación para que su ideología lo reemplazara todo, y la élite gobernante fuera considerada como los únicos mandatarios.

Todas estas cualidades están protegidas en la Constitución del algunos países como la de los Estados Unidos, por estas mismas razones.

Dissident author Ma Jian believes that the West has played a part in the rise of the Chinese Communist Party. (Image: wikimedia / CC0 1.0)

“Occidente es parcialmente responsable del avance del PCCh”

Muchas naciones occidentales ven ahora a China como una gran amenaza para los ideales democráticos y quieren tomar medidas enérgicas contra el régimen chino.

Pero durante gran parte del último tramo del siglo XX, Occidente apoyó activamente a China, aunque con la esperanza equivocada de que el país pudiera algún día convertirse en una democracia.

El autor disidente Ma Jian, cuyos libros están prohibidos en China, cree que Occidente es parcialmente responsable del ascenso del Partido Comunista Chino (PCCh).

El surgimiento de la China comunista

Jian señala que desde 1989 Occidente ha hecho vista gorda a los abusos de los derechos humanos del PCCh, incluyendo la forma en que el Partido ha aplastado la libertad de expresión en el país, profanado al Tíbet y establecido horribles campos de concentración en la región de Xinjiang.

Jian cree que Occidente ha estado tan ciego en su búsqueda de beneficios, que ha ignorado las injusticias.

Sin embargo, advierte que las democracias que se comprometen con las tiranías terminan por darse problemas a ellas mismas.

Como ejemplo, el autor disidente cita el reciente brote de Covid-19.

Occidente se dispara a sí mismo en el pie

Si los gobiernos occidentales hubieran tomado un fuerte impulso para destronar al PCCh y asegurarse de que un gobierno democrático ocupara su lugar, nunca se habrían producido incidentes de secretismo sobre el brote de Covid-19, el silenciamiento de los médicos que informaron sobre el virus del PCCh, etc.

Como resultado, el mundo podría haber sabido del virus PCCh antes, tomando medidas efectivas para restringir el brote. Miles de personas que han muerto de la infección podrían haber vivido.

Es por eso que Occidente necesita tomar medidas enérgicas contra China. Cuanto más apoyen al Partido Comunista, más se dispararán a sí mismos.

“Los gobiernos occidentales deben desengancharse, dejar de vender infraestructuras esenciales al PCCh, dejar de depender de China en productos vitales para la salud de sus ciudadanos.

Deben desarrollar una columna vertebral moral y asegurar que sea esta pandemia lo que marque el fin de la infección corrupta del PCCh en este mundo, y no la dolorosa señal de advertencia de que lo peor está por venir”,

aconsejó Ma Jian a Spectator USA.

Sin embargo, nos recuerda que el adversario no es el pueblo chino, sino el régimen chino. Apuntar erróneamente a ciudadanos chinos inocentes por los crímenes del Partido Comunista, sólo desencadenarán odio y desconfianzas innecesarios.

(Image via pixabay / CC0 1.0)
En Occidente, cada opinión se escucha. (Imagen: vía pixabay / CC0 1.0 )

Jian detalla una interesante diferencia entre el ideal comunista de armonía y lo que Occidente cree que es la armonía.

En Occidente, la multiplicidad de opiniones que se tienen en cuenta al tomar una decisión, se considera una indicación de una sociedad armoniosa, aunque muchas de estas opiniones estén en total contradicción entre sí.

Pero en la China de Xi Jinping, la represión de las opiniones incómodas se considera necesaria para una sociedad armoniosa.

El conflicto entre EE.UU y China

Con EE.UU tomando una posición fuerte en contra de algunas de las políticas de Beijing, las dos super potencias del mundo están ahora en conflicto entre sí.

Hay tres cuestiones principales que pueden empujar la actual guerra fría entre las dos naciones a una confrontación acalorada, e incluso llevar a un conflicto armado real.

Uno es el creciente control de China sobre Hong Kong. Después de que Beijing aprobó la ley de seguridad nacional que permitirá al Partido Comunista eludir las instituciones democráticas de la ciudad, Estados Unidos anunció que retirará el estatus especial otorgado a Hong Kong.

Esto básicamente será como una sentencia de muerte para la región. La forma en que los chinos tomarán represalias, es algo que queda por ver.

(Image: U.S. Army Europe / CC0 1.0)
Un alto oficial militar chino, amenazó con invadir Taiwán. (Imagen: US Army Europe / CC0 1.0 )

Los siguientes dos temas conciernen a Taiwán y al Mar del Sur de China.

Un alto oficial militar chino amenazó recientemente a Taiwán con la posibilidad de una invasión militar. Al mismo tiempo, Beijing continúa expandiendo su huella militar en el Mar del Sur de China.

En lo que respecta a EEUU, el hecho de que Taiwán siga siendo independiente y de que los militares chinos se mantengan alejados del dominio del Mar del Sur de China, es fundamental para mantener la influencia estadounidense en Asia.

Si China adopta tácticas violentas en estos dos frentes, EE.UU podría verse arrastrado a una guerra contra la nación asiática.

Comunismo: El gran engaño

El comunismo se formó originalmente como una forma justa de gobierno, en la que todos los miembros de la sociedad tienen las mismas oportunidades, eliminando las distinciones que surgen entre las diferentes categorías laborales o estratos sociales.

Y, en eso, radica su engaño. Como concepto, proyecta el potencial para el empoderamiento general de la gente en cada segmento de la industria o de un campo de interés.

Sin embargo, cuando se practica, el resultado más obvio que se ha manifestado, es la manipulación del poder y la influencia innecesaria del órgano de gobierno del estado.

El desvanecimiento de la fachada idealista

Aparte del hecho de que hayan operado en cualquier lugar del mundo, han sido responsables de millones de muertes; los regímenes comunistas tratan de despojar a sus sociedades de cualquier rasgo individualista.

Se han empeñado en destruir la moralidad, la religión, los valores tradicionales y controlan todos los aspectos de la vida de sus súbditos.

La religión y la tradición son los principales blancos de los regímenes comunistas. Propagan estos aspectos de la humanidad en detrimento del progreso general y los reemplazan con propaganda.

En ausencia de religión, la gente pierde su brújula moral y sufre un deterioro espiritual.

En ausencia de los valores tradicionales transmitidos por las generaciones anteriores, la gente pierde su sentido de orgullo, autoestima y cultura.

Los regímenes comunistas han estado directamente involucrados en el asesinato de más de 100 millones de personas en todo el mundo colectivamente. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

Según el Washington Post:

“Las mayores atrocidades comunistas fueron perpetradas no por jefes corruptos del partido, sino por verdaderos creyentes como Lenin, Stalin y Mao.

Precisamente porque eran verdaderos creyentes, estaban dispuestos a hacer lo que fuera necesario para hacer realidad sus sueños utópicos”.

Muerte y destrucción

Los regímenes comunistas han participado directamente en la matanza de forma colectiva de más de 100 millones de personas en todo el mundo.

Esto es mucho mayor que cualquiera de los otros regímenes totalitarios que han estado operando en cualquier parte del mundo juntos.

Los asesinatos más espantosos se asociaron con la centralización de la agricultura y con el despojo del derecho a la propiedad a los agricultores tradicionales.

Si tomamos el caso de China, el Gran Salto Adelante, encabezado por Mao Zedong, fue responsable de la mayor hambruna provocada por el hombre en la que murieron 45 millones de personas.

Los esfuerzos de centralización o colectivización agrícola de Joseph Stalin, en la URSS, dieron como resultado la muerte de cerca de 10 millones de personas.

Los mismos ejemplos pueden verse en los regímenes comunistas que operan en países de todo el mundo, desde Corea del Norte y Camboya hasta Etiopía y Cuba.

Éstos no son sólo eventos aislados que ocurrieron por casualidad. Cada régimen siguió el modelo de funcionamiento de otro régimen en otro país.

Todos estaban plenamente conscientes de las consecuencias de las políticas que intentaban aplicar y, a pesar de todo, siguieron adelante con ellas.

Fue la clase obrera la que se enfrentó al exterminio masivo bajo el comunismo. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

La colectivización fue sólo uno de los factores asociados con el asesinato masivo de sujetos en un estado comunista.

Los regímenes comunistas operaban campos de trabajo donde morían millones de personas. Ejemplos de esto incluyen el sistema Gulag en la URSS.

También hubo ejecuciones masivas que ocurrieron sin juicio. Estas fueron desenfrenadas en los campos de exterminio en Camboya, así como la Gran Purga dirigida por Stalin en la URSS.

Los asesinatos en masa fueron sólo el comienzo. Los sobrevivientes de estos campos de exterminio fueron sometidos a grados extremos de represión.

Estas personas fueron despojadas de su libertad de expresión, de la libertad de practicar una religión y fueron etiquetados como criminales por implementar prácticas económicas estándares.

Al final de todo, les robaron cualquier propiedad que tuvieran.

El fracaso

Todos los regímenes comunistas prometían lo mismo, la prosperidad de la clase trabajadora. Irónicamente, fue la clase obrera la que se enfrentó al exterminio masivo y los estados fueron arrastrados a la pobreza.

Aunque las razones del monumental fracaso del comunismo son muchas, y varían de un régimen a otro, la extrema concentración de poder llevó a la corrupción e injusticia masiva.

Por qué el comunismo en China y la creencia en lo divino no pueden coexistir

Oficialmente, hay cinco religiones reconocidas por el gobierno de China:

  1. Budismo,
  2. Taoísmo,
  3. Protestantismo,
  4. Catolicismo e
  5. Islam.

Sin embargo, China es un país comunista que propaga una ideología atea militante. El país es un buen ejemplo de por qué el comunismo y la creencia en lo divino no pueden coexistir.

Las instituciones del Estado

El cristianismo ha estado presente en China desde el período de la Dinastía Tang (618 a 907 d.C.).

Sin embargo, sólo comenzó a ganar un gran número de seguidores en el período de la Dinastía Qing, cuando una enorme cantidad de exploradores y misioneros europeos llegaron a China.

Después de que el Partido Comunista llegara al poder en 1949, el cristianismo fue severamente restringido junto con otras religiones. El cristianismo fue comparado con el imperialismo occidental y rechazado.

En la actualidad, se estima que hay unos 100 millones de cristianos en China, la mayoría de los cuales tienen que registrarse en organizaciones eclesiásticas autorizadas por el Estado.

Para los protestante es el Movimiento Patriótico de los Tres Años, mientras que para los católicos es la Asociación Patriótica Católica China.

Los cristianos que no forman parte de ninguna de estas dos iglesias son considerados peligrosos. El gobierno chino los ve como una amenaza a su poder. Tales cristianos son forzados a rezar en iglesias clandestinas.

Aquellos que muestran valor para predicar públicamente se arriesgan a ser capturados, torturados y a ser sometidos a lavado de cerebro.

 

El comunismo y la religión son incompatibles. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

 

Esta es la misma situación para otras religiones también reconocidas oficialmente. Los budistas del Tíbet han sido casi eliminados y muchos de ellos han escapado a países como India y EE.UU. para mantenerse fieles a su fe.

Las instituciones budistas que tienen monjes, para ser considerados oficialmente monjes están obligadas a adherirse a las enseñanzas comunistas.

Las comunidades islámicas, como los uigures, son forzadas a entrar en campos de re educación y se les hace renunciar a sus creencias.

En resumen, no importa a qué religión pertenezcas, mientras no formes parte de la institución respaldada por el Estado, se te considera hereje.

La intervención de las instituciones estatales como única autoridad de la religión, significa esencialmente que las personas no tienen ninguna libertad de seguir su vocación religiosa.

Sólo pueden seguir lo que la institución sancionada por el Partido ha considerado como religión.

Y cuando se trata de creencias religiosas no aprobadas por el estado, como Falun Gong, sólo les espera miseria. Durante más de 20 años, los seguidores de Falun Gong han sido perseguidos y forzados a abandonar la práctica.

Los seguidores de Falun Gong, o Falun Dafa, han sido los más victimizados en la campaña china por el ateísmo comunista.

Cuando la práctica se prohibió ilegalmente en 1999, con un número aproximado de 100 millones de personas, los practicantes han sido forzados a abandonar escuelas, universidades, lugares de trabajo y hogares. Las familias han sido divididas, los niños han quedado sin tutores y sin hogar.

Con la persecución encabezada por Jiang Zemin, los practicantes han sido sometidos a horribles torturas contra las que se han presentado numerosos casos en todo el mundo.

El peor de ellos es la recolección forzada de órganos, en la que los practicantes son asesinados y mutilados por sus órganos.

Para que las personas practiquen libremente en lo que creen, la sociedad necesita tener un gobierno que no los vea como problemáticos. (Imagen: pixabay / CC0 1.0 )

 

Sinización

El aumento de la sinización de las religiones también es un problema.

[Nota del traductor, sinización: es la asimilación lingüística o asimilación cultural de conceptos del lenguaje Chino y la cultura de China. En contextos más generales, se entiende por sinización el proceso de “hacerse Chino” o “hacerse Han”; el proceso opuesto es hacerse “no Chino”].

El gobierno chino está reescribiendo libros de religiones “extranjeras” como la Biblia y el Corán. Una vez que el proceso de re escritura se haga, sólo estos libros serán probablemente utilizados como las versiones oficiales.

Esto significa esencialmente que la futura generación de Cristianos y Musulmanes chinos sólo será educada sobre su fe de una manera completamente distorsionada.

“Eliminar cruces y colocar banderas nacionales en cambio, son las prácticas que se ven en la superficie. Por el contrario, incorporar “valores centrales socialistas” en la Biblia, es el truco más insidioso que fácilmente perturba los corazones de los creyentes.

Esto es una distorsión de la fe cristiana. Es la obra del demonio… La situación se está volviendo cada vez más grave; el gobierno está aumentando la presión paso a paso. Al final, quieren eliminar completamente la creencia religiosa”,

señaló la revista Bitter Winter.

Para que la gente practique libremente lo que cree, la sociedad necesita tener un gobierno que no los vea como problemáticos.

Un gobierno con una ideología como el comunismo, que ve la religión como una especie de maldad o defecto en los seres humanos, sólo terminará destruyendo las religiones de esa sociedad y aplastando el desarrollo espiritual de su gente.

Washington debe estar listo para el fin del comunismo en China, comenta historiador

La República Popular China se dirige hacia un destino similar al de la antigua Unión Soviética y Estados Unidos debería estar preparado para las consecuencias, señaló  un destacado académico sobre China, en una entrevista reciente.

Al hablar con Jan Jekielek, editor principal de The Epoch Times, sobre el programa Líderes del Pensamiento Estadounidense, Arthur Waldron, (profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Pensilvania) y uno de los eminentes historiadores de China en Estados Unidos; dijo que, si bien el régimen partidista [comunista] es más estricto y está mejor organizado ahora de lo que estaba bajo el régimen de Mao, su poder político es extremadamente frágil debido a una mezcla de crisis social y económica.

“Callejón sin salida”

Waldron comentó a Jekielek de una conversación que sostuvo una vez con alguien que, según él, era un consejero cercano del líder chino Xi Jinping;

“Me dijo ‘Arthur, ¿qué demonios vamos a hacer? Todo el mundo sabe que este sistema [político] no funciona. Hemos llegado a un si hu tong [死胡同= callejón sin salida]’ “,

Waldron citó al asesor, cuya identidad no reveló.

Desde 1980, la economía de China ha pasado de ser menor que el PIB de Texas, a ser la segunda más grande del mundo en cifras nominales y la más grande en paridad de poder adquisitivo (PPP).

Sin embargo, su economía se ha desacelerado a la tasa de crecimiento más baja en 27 años, según Waldron y otros investigadores, no sólo se debe a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, sino también a la inherente ineficiencia del excesivo intervencionismo estatal de Beijing.

El asesor continuó diciendo que el liderazgo de China había llegado al punto en que “las minas terrestres estaban por todas partes” y “cualquier paso en falso podía desencadenar una terrible explosión“, expresó Waldron.

Xiang Songzuo, economista de la Universidad Renmin de China, ha advertido que el actual crecimiento del PIB de China, en lugar de ser del 6 por ciento, como afirman las autoridades, podría ser más cercano al 1 por ciento o incluso negativo.

He Qinglian, economista chino radicado en Estados Unidos, citando estudios no oficiales en China, escribió en un artículo de 2018 que la tasa de desempleo del país podría ser el 20 por ciento.

Según los economistas citados por Reuters, la disminución del crecimiento chino puede atribuirse a la debilidad de las industrias relacionadas con la exportación, en particular del sector manufacturero.

La disminución en el crecimiento chino puede atribuirse a las debilidades en las industrias relacionadas con la exportación, particularmente del sector manufacturero. (Imagen: captura de pantalla / YouTube )

 

Estados Unidos debe ser tan “duro como sea posible” con los abusos del Partido Comunista

Waldron mencionó que aunque el Partido Comunista Chino (PCCh) se encuentra “en esta etapa de desintegración“, el proceso es “algo que no se ve inmediatamente“.

“Este régimen sabe que está en grave peligro, internamente”,

manifestó Waldron, añadiendo que:

“El verdadero problema intelectual es ‘¿Cómo se sale del comunismo [chino]’”?

El profesor se refirió al atroz historial del Partido Comunista Chino (PCCh) en materia de derechos humanos, destacando la continua recolección de órganos de prisioneros religiosos patrocinada por el Estado chino, así como su represión al movimiento pro-democrático en Hong Kong.

Desde 2006, las investigaciones independientes han proporcionado cada vez más pruebas de que miles de personas, en su mayoría practicantes de Falun Gong y ahora musulmanes de China, han sido asesinados, desde el año 2000, por sus órganos, en hospitales de todo el país.

La práctica espiritual de Falun Gong comenzó a ser prohibida por el PCCh el año anterior.

En la actualidad, se estima que entre 1 y 3 millones de uigures están encarcelados en una red de campos de concentración que el PCCh denomina eufemísticamente centros de formación profesional.

Los antiguos reclusos han informado de que son comunes torturas, palizas y violaciones por parte del personal penitenciario.

Los expertos creen que el objetivo del Partido es un genocidio cultural de la población musulmana Uigur, que es autóctona del noroeste de China y que cuenta con unos 10 millones de habitantes.

A la luz de tales abusos, Waldron calificó al PCCh como el “régimen más malvado” desde el Tercer Reich nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Recomendando que Estados Unidos sea lo más “duro posible” a la hora de presionar a la República Popular China para que ponga fin a sus atrocidades y emprenda reformas políticas.

Waldron culpó a la pasada política exterior de Estados Unidos por haber impulsado imprudentemente el crecimiento económico del régimen chino, dándole fuerza y confianza necesarias para apoyar su sistema tiránico.

“Digo que las políticas de Kissinger hacia China y de Nixon hacia China, son el mayor fracaso de la política exterior estadounidense”,

mencionó Waldron, refiriéndose al prominente diplomático estadounidense.

Según Waldron, la política de China implementada por el presidente Nixon y Henry Kissinger es el mayor fracaso de la política exterior estadounidense. (Imagen: captura de pantalla / YouTube )

Relaciones diplomáticas

En 1971, después de más de 20 años sin relaciones diplomáticas oficiales entre la República Popular y los Estados Unidos, Kissinger, que en ese momento era Secretario de EE.UU, allanó el camino para el restablecimiento de las relaciones cuando visitó Beijing.

El presidente Richard Nixon visitó China el año siguiente.

En 1979, el Presidente Jimmy Carter rompió controversialmente los lazos con la República China de Taiwán y reconoció a la República Popular China en las Naciones Unidas.

“En ese momento, incluso el mismo [ex líder comunista] Mao Zedong sentía que el Partido Comunista iba a colapsar pronto, pero esas visitas del presidente Nixon y Kissinger salvaron al Partido Comunista”,

opinó sobre los acontecimientos Wei Jingsheng, activista pro-democrático.

Otro paso en la dirección equivocada fue dado en 2001, cuando el gobierno de Estados Unidos dio la bienvenida a China a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Trajimos a [China] para tratar de convencerlos de que fueran lo que Nixon y Kissinger soñaron que serían, es decir, que aprendieran de Estados Unidos y comenzaran a democratizarse, pero no lo hicieron”,

explicó Waldron.

Dijo que ahora, el comercio y la inversión de Estados Unidos en China, incluyendo los de los fondos de pensiones, es lo que mantiene a flote al Partido.

“Si tuvieran que vivir de lo que pueden obtener de sus empresas estatales, que pierden dinero, y de los impuestos, sería una situación completamente diferente”,

relató Waldron.

El 6 de noviembre, un grupo de legisladores estadounidenses bipartidistas encabezados por el senador Marco Rubio (republicano de Florida), presentó un proyecto de ley destinado a impedir que un fondo federal de jubilación, invierta en acciones chinas.

En términos de la futura política exterior de EE.UU. respecto a China, Waldron dijo que el actual Secretario de Estado Mike Pompeo tiene una dura tarea por delante.

“Creo que tal vez el mayor desafío al que se enfrentan Pompeo y su gente hoy en día, es darse cuenta de que tenemos que empezar a pensar en lo que sucederá cuando China llegue a este callejón sin salida”,

indicó Waldron.

“Ellos [los líderes chinos] tienen que decidir qué van a hacer… nosotros tenemos que decidir qué vamos a hacer en respuesta”.

¿Punto de inflexión en Hong Kong?

Los disturbios actuales en Hong Kong podrían ser estímulo para el colapso del PCCh, manifestó  Waldron, señalando que “la desastrosa toma de decisiones por parte de las autoridades comunistas” ha llevado al movimiento a favor de la democracia, a que se acerque a su sexto mes.

No se percibe a la vista un fin de las protestas, ya que las continuas tácticas de la policía y las negativas del gobierno de la ciudad y de Beijing a satisfacer las demandas de los manifestantes, han seguido alimentando la ira pública.

Las protestas en Hong Kong no tienen fin. (Imagen: Studio Incendo a través de flickr CC BY 2.0 )

 

“Estos 5 ó 6 meses en Hong Kong han enseñado a todo el mundo que los comunistas chinos son peligrosos, odiosos y que no se puede confiar en ellos”,

agregó Waldron.

Explicó que si Beijing hubiera cumplido sus promesas hechas en 1997 y 1984, las únicas personas que estarían marchando por las calles de Hong Kong serían “los que se dirigen a un centro de votación para votar” cada uno o dos años.

La antigua colonia británica de Hong Kong, fue entregada a Beijing en 1997, después de que ambas partes entintaran la Declaración Conjunta Chino-Británica de 1984.

El tratado bilateral debía garantizar que Hong Kong mantuviera su estado de derecho liberal y un “alto grado de autonomía” con respecto al PCCh durante 50 años.

La reciente legislación aprobada por Estados Unidos podría despojar a Hong Kong de su estatus económico especial, lo que supondría un golpe potencialmente mortal para el ya precario sistema financiero del PCCh, finalizó Waldron.

Signos que indican la caída del Partido Comunista Chino

Días antes de cualquier gran terremoto, hay varios signos naturales y extraños fenómenos ambientales que anuncian el evento.

Hay signos similares que surgen cuando un partido político está a punto de ser destruido.

Desde el comienzo de 2019, varias acciones emprendidas por el gobierno chino han llevado a la gente a creer que el medio ambiente se está moviendo hacia la desaparición del Partido Comunista Chino (PCCh).

En los tres primeros meses de 2019, el PCCh creó o estuvo implicado en al menos cinco escándalos importantes.

 

  1. Huawei

El 1 de diciembre del año pasado, Meng Wanzhou, hija del fundador de Huawei, Ren Zhengfei, fue arrestado en Canadá y actualmente está esperando su extradición a los Estados Unidos para ser juzgada.

El 28 de enero de 2019, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó 23 cargos penales contra Meng Wanzhou y Huawei

Huawei es un microcosmos del Partido Comunista Chino (PCCh).

Es un importante constructor del Gran Cortafuegos utilizado para censurar Internet y también, como el mayor proveedor de equipos de telecomunicaciones de la nación, se utiliza para monitorear a cientos de millones de personas.

Estados Unidos considera a Huawei como una herramienta de la empresa de espionaje del PCCh. El creciente rechazo global de Huawei es una señal evidente del fin del PCCh.

  1. Destruyendo símbolos religiosos.

El 2 de febrero de 2019, las autoridades de la provincia de Hebei utilizaron explosivos para volar la mitad superior de la mayor estatua de Guanyin tallada en un acantilado del mundo.

Pocos días después, para evitar la reconstrucción de la estatua de Guanyin, la mitad inferior de la estatua fue completamente destruida.

Esta estatua de Guanyin tardó originalmente cinco años en completarse a un costo de 2,5 millones de dólares.

Guanyin también se conoce como Avalokitesvara o la diosa de la misericordia. (Imagen: vía pixabay / CC0 1.0

 

El evento de Hebei es parte de un esfuerzo continuo para destruir estatuas históricas y objetos de importancia cultural y religiosa para el pueblo chino.

Según Bitter Wintermagazine, el 18 de marzo del año pasado, la estatua de bronce más grande del mundo de Sakyamuni, el histórico Buda, ubicado en la zona escénica de la montaña Xiantang del condado de Xiangyuan bajo la jurisdicción de la ciudad de Changzhi en la provincia de Shanxi, en el norte de China, fue demolido.

La estatua de Buda fue construida a un costo de 56,6 millones de dólares de inversión privada. Se tardó nueve años en construirla y estaba a punto de ser terminada, pero el PCCh ordenó su demolición.

En los últimos años, el PCCh ha destruido descaradamente iglesias, derribando cruces de campanarios, desalojando congregaciones e incluso impidiendo que las Biblias se compren en línea.

El cristianismo protestante ha sido una de las religiones de más rápido crecimiento en China, pero en el estado oficialmente ateo, esto ha provocado tensiones con las autoridades.

Los protestantes van a iglesias caseras no oficiales también conocidas como iglesias clandestinas. El gobierno chino también ha hecho retroceder al cristianismo y está tomando medidas desesperadas contra cualquier libertad de creencias religiosas.

  1. Campamentos de reeducación

El 8 de febrero de 2019, un vídeo en Internet reveló que un ciudadano de origen kazajo de China, un hombre llamado Xiaheman de la región china de Xinjiang que huyó a Uzbekistán, se encuentra ahora atrapado en la principal terminal aérea de la nación centroasiática y se enfrenta a la extradición a China.

Intentó suicidarse cortándose la garganta, diciendo que prefería morir antes que ser devuelto al campo de concentración de Xinjiang.

Hoy, Xinjiang se ha convertido en un gigantesco campo de detención por parte del PCCh, que ha estado impulsando su política antiterrorista y antiseparatista con el fin de atacar a las minorías étnicas con el pretexto de combatir el terrorismo en China.

  1. Juez de la Corte Suprema usa su posición para cometer un crimen

El 22 de febrero de 2019, materiales clave relacionados con un caso de alto perfil de derechos mineros de Shanxi que involucra más de US$15 mil millones fueron supuestamente perdidos en una oficina en el tribunal superior del país.

El Tribunal Popular Supremo acaba de emitir un veredicto final sobre el caso, revocando un fallo anterior del Tribunal Popular Superior de la provincia de Shaanxi.

El equipo conjunto de investigación dirigido por la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos dijo que la desaparición de los documentos fue causada por el propio juez del Tribunal Supremo, Wang Linqing.

La Corte Suprema está destinada a ser la última puerta de entrada para salvaguardar la equidad social y la justicia. (Imagen: ONUnicorn a través de wikimedia CC BY-SA 3.0 )

Esa noche, Wang se vio obligado a declararse públicamente culpable en televisión.

En la actualidad, Wang está siendo investigado por el Departamento de Seguridad Pública por “obtener ilegalmente y revelar deliberadamente secretos de Estado”.

La Corte Suprema es la última puerta de entrada para salvaguardar la justicia social. Si la Corte Suprema no está manejando las cosas correctamente, entonces ¿cómo pueden todos los tribunales del país hacerlo bien?

El juez del Tribunal Supremo Wang Linqing fue obligado a confesar, pero el presidente del Tribunal Supremo, Zhou Qiang, está siendo protegido por el gobierno chino, por lo que se desconoce su paradero.

    5. Comida podrida servida en las cafeterías de la escuela

El 17 de marzo de 2019, la noticia del envenenamiento de la cafetería de la Escuela Experimental No. 7 de Chengdu causó un escándalo.

Después de que la noticia salió a la luz, los detalles del incidente fueron invertidos, y las autoridades locales anunciaron que las pruebas de la comida de la escuela no mostraban nada y alegaron que los padres de tres estudiantes habían presentado informes falsos.

También se afirmó que personas de todo el mundo fueron engañadas por estas familias, que más tarde se vieron obligadas a admitir que habían mentido en sus informes sobre el incidente para respaldar el encubrimiento del PCCh.

Luego fueron arrestados por la policía bajo sospecha de crear problemas.

Sin embargo, un informe de The Guardian citó un artículo en los medios sociales de un padre que decía que un médico que examinó a su hijo creía que había estado comiendo comida podrida durante un período prolongado de tiempo.

En los últimos años, la comida caducada y podrida servida en las cafeterías de las escuelas ha ocurrido repetidamente, seguida de las personas quejandose de que el PCCh está actuando de manera tan descarada para mantener la estabilidad y mantener a la gente pasiva.

Traducido por Chua BC y editado por Helen