Una historia sobre peras devela la sabiduría de la vida - Vision-Times-en-Español
China Antigua, Enigmas

Una historia sobre peras devela la sabiduría de la vida

Spread the love

A finales de la Dinastía Qing, en el Distrito Zhabei de Shanghai, había una próspera tienda de golosinas que vendía pastas de peras.

Una placa con los caracteres “Los Cielos saben” colgaba de su puerta.

Aquí está la historia de cómo surgió:

Frente a la tienda de pastas de peras había una frutería, propiedad de una familia de apellido Yu. En el octavo año de Guangxu, Yu compró 50 cestas de peras de Laiyang, Shandong.

aviso

Debido al tiempo que tomó el transporte de larga distancia desde Shandong, las cáscaras de las peras se rompieron y la fruta comenzó a pudrirse antes de llegar a su destino. No importaba cómo Yu secara las peras podridas al sol o cómo las pelara, nadie quería comprarlas.

En el lado opuesto de la calle había una pequeña tienda donde vivían un marido y su mujer. No tenían nada que comer. Viendo que Yu había tirado tantas peras podridas, la pareja las recogió, las peló y sacó las partes podridas.

La fruta era sabrosa, así que la pareja cortó en trozos pequeños las partes buenas de las peras y las vendió: cinco trozos por moneda. El negocio empezó a ir bien.

Frente a la tienda de pasta de peras, había una frutería propiedad de la familia Yu. (Imagen: Flickr / CC0 120)

Después, la pareja fue a la frutería de Yu para comprar todas las peras podridas. Yu que pensó que las peras podridas no valían nada. Ahora tenía un lugar para venderlas a bajo precio.

Después de cortar las peras, la pareja las puso en un gran tarro de agua como una forma de preservar las enormes cantidades, encurtiéndolas con azúcar. Al hacerlo, se volvieron más deliciosas y cuando se pusieron a la venta en el mercado, se vendieron mejor.

Posteriormente, la pareja compró peras podridas por todas partes, las peló, las puso en una olla y las hirvió para hacer jugo de pera y dulces de jalea de pera.

No había peras para comer en primavera y la gente quería comer caramelos de pera, los que de pronto se convirtieron en un producto favorito del sur.

En el segundo año, un enviado de la corte imperial visitó el distrito Zhabei de Shanghai. Compró el caramelo de pasta de peras, que era agridulce y delicioso y se lo llevó a Beijing para ofrecérselo a la emperatriz Dowager Cixi.

La viuda emperatriz Cixi tuvo tos y después de comerla sintió que la pasta de peras era sabrosa y reconfortante, así que ordenó a la pareja que la enviara como tributo. En ese momento, la pareja tenía un gran negocio y abrió oficialmente una tienda de golosinas de pasta de peras.

Después de hacer averiguaciones, Yu finalmente supo que esos caramelos de pasta de peras provenían de peras podridas. Estaba celoso, pero también temía ofender al emperador.

Una noche, Yu escribió en un papel las palabras “Los Cielos lo saben” y lo puso en la puerta de la tienda de peras de la pareja. Al día siguiente, la pareja se sorprendió al leer las palabras y supo que alguien estaba causando problemas.

El marido se rió y dijo:

“Pensé que la tienda debería tener un letrero. Hoy alguien entregó estas palabras en la puerta. Fue genial. El emperador que representa a los Cielos se ha comido incluso mi caramelo de peras.

La tienda debería llamarse “Los Cielos saben”. ¡Usaré estas palabras como el letrero de mi tienda!”

Hizo un gran letrero y a la gente que vino a la verlo se le dijo que al emperador y a la reina madre les encantaba comerse sus dulces de peras. Como resultado, el negocio se volvió aún más exitoso.

La emperatriz viuda Cixi tuvo tos y sintió que la pasta de peras era sabrosa y reconfortante después de comerla, así que ordenó a la pareja que la enviara como tributo. (Imagen: Pixabay / CC0 1.0)

Yu fracaso al maldecir a la pareja, contrariamente los hizo más prósperos el negocio de la tienda de pasta de peras y las palabras fueron usadas por otros, lo que lo hizo enojar aún más. Dibujó una tortuga, con la cabeza en su vientre, en la pared de la tienda de pasta de peras y escribió “Sinvergüenza”.

Al día siguiente, la pareja se sorprendió y dijeron simultáneamente: “Usemos la tortuga como marca registrada”. Los caramelos de pasta de peras pueden aliviar la tos y prolongar la vida y las tortugas pueden vivir más tiempo.

Desde entonces, esta marca se ha hecho famosa en Shanghai.

Yu, el dueño de la frutería, era sin duda una persona inteligente con varios métodos, pero carecía de previsión y apertura mental. Él quebrantó los principios de la vida usando medios poco éticos para obtener ganancias mezquinas y finalmente arruinó sus ideas creativas y fue derrotado.

La pareja de la tienda de pasta de peras tenía una gran sabiduría. No importaba cuán malo o provocativo fuera el dueño de la frutería hacia ellos, ellos permanecían impasibles y mantenían un corazón generoso y amable.

Traducido por Joseph Wu y editado por Helen

aviso

Artículos PreviosArtículos Siguientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.