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China, China Antigua

Una mirada al estudio de los antiguos eruditos chinos

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En la antigua China, se tenía gran estima a los eruditos. Ellos solían mantener sus propios estudios; almacenaban varios objetos que consideraban necesarios para su profesión.

Se pensaba entonces que la calidad y la estética de esos objetos representaban el gusto y el valor intelectual del propio erudito.

Los artículos de un erudito

En la antigüedad en China, se entendía que un erudito tenía los “cuatro tesoros” en su estudio, inkstone (del inglés – piedra de tinta o mortero de piedra para molienda y contención de tinta), tinta, papel y pincel.

De estos, la piedra de tinta era la que se consideraba la posesión más preciada para un hombre de aprendizaje.

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“Si bien se crearon con el propósito mundano de moler palitos de tinta, los académicos sin embargo encontraron un profundo significado espiritual en estas piedras, que sintieron que encarnaban la esencia del cielo y la tierra y representaban un microcosmos del universo.

Las preciadas tintas a menudo se inscribían con poesía o prosa”,

según Artsmia.

Una piedra de tinta de alta calidad significaba una tinta más fina, lo que permitiría al erudito crear pinceladas que serían estética y técnicamente de la más alta calidad.

En aquellos tiempos, la tinta se producía tradicionalmente con forma de barras secas. Cuando un erudito necesitaba preparar algo de tinta, tomaba las barras de tinta, las molía y las mezclaba con agua para producir tinta líquida.

Como el erudito mismo estaba preparando la tinta, tenía control total sobre la textura y la tonalidad del producto final.

Las barras de tinta estaban hechas principalmente de hollín de pino y adhesivos de animales, solubles en agua.

(Image: Screenshot / YouTube)
Como el erudito mismo estaba preparando la tinta, tenía control total sobre la textura y la tonalidad del producto final. (Imagen: captura de pantalla / YouTube)

Los pinceles permitieron a los académicos transmitir su intención en papel. Se usarían pinceles de varios grosores para que el alumno pudiera acentuar o resaltar los mensajes de la manera que prefiera.

Estos pinceles se colocaban en macetas para pinceles que también eran muy  apreciadas por parte de un erudito. Las macetas generalmente estaban hechas de madera encerada, bambú, madera, etc.

Para escribir, los estudiosos consideraban necesario un descanso para la muñeca.

“La caligrafía china se escribía verticalmente de derecha a izquierda, por lo que los reposa muñecas se utilizaban para mantener la muñeca levantada sobre el trabajo, para evitar manchas o ensuciar el trabajo al escribir o pintar.

La forma de una sección de bambú cortado, se presta perfectamente para equilibrarse ligeramente en el papel, mientras sostiene la muñeca del erudito”,

de acuerdo con Christie’s.

Selección de los eruditos

En la antigua China, los títulos oficiales eran en gran parte heredados. Ser un erudito no influía mucho en elevar el estatus en la sociedad.

Este sistema cambió hace unos 1.400 años durante la dinastía Sui, cuando introdujeron el sistema de examen civil imperial.

Los académicos que aprobaban el examen eran nombrados funcionarios, con lo que se obtenía el poder para mejorar su status social.

(Image via PublicDomainPistures / CC0 1.0)
Comenzando con la dinastía Sui, los académicos podrían ser nombrados funcionarios del gobierno aprobando exámenes en el sistema de examen imperial. (Imagen: a través de PublicDomainPistures / CC0 1.0)

“El examen se realizaba para diferentes niveles, siendo el más alto el “examen en la corte imperial” y era presidido por el propio emperador.

La persona que ocupaba el primer lugar era conocido como zhuàngyuan. Debido a que yuan originalmente significaba el número uno y provenía de zhuàng.

A cada candidato se le pedía enviar una solicitud para poder participar en el examen de la corte”,

según GB Times. El examen imperial fue abolido en 1905.

Entre los eruditos más famosos de China, se destacan tres nombres: Su Shi (1037 a 1101), Li Bai (701 a 762) y Cao Xueqin (1715 a 1763).

Mientras que Su Shi y Li Bai fueron considerados unos de los mejores poetas de sus épocas, Cao Xueqin es ampliamente admirado por escribir la obra maestra literaria china Sueño en el pabellón rojo.

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