Washington debe estar listo para el fin del comunismo en China, comenta historiador - Vision-Times-en-Español
Actualidad, China, China Hoy

Washington debe estar listo para el fin del comunismo en China, comenta historiador

Spread the love

La República Popular China se dirige hacia un destino similar al de la antigua Unión Soviética y Estados Unidos debería estar preparado para las consecuencias, señaló  un destacado académico sobre China, en una entrevista reciente.

Al hablar con Jan Jekielek, editor principal de The Epoch Times, sobre el programa Líderes del Pensamiento Estadounidense, Arthur Waldron, (profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Pensilvania) y uno de los eminentes historiadores de China en Estados Unidos; dijo que, si bien el régimen partidista [comunista] es más estricto y está mejor organizado ahora de lo que estaba bajo el régimen de Mao, su poder político es extremadamente frágil debido a una mezcla de crisis social y económica.

“Callejón sin salida”

Waldron comentó a Jekielek de una conversación que sostuvo una vez con alguien que, según él, era un consejero cercano del líder chino Xi Jinping;

aviso

“Me dijo ‘Arthur, ¿qué demonios vamos a hacer? Todo el mundo sabe que este sistema [político] no funciona. Hemos llegado a un si hu tong [死胡同= callejón sin salida]’ “,

Waldron citó al asesor, cuya identidad no reveló.

Desde 1980, la economía de China ha pasado de ser menor que el PIB de Texas, a ser la segunda más grande del mundo en cifras nominales y la más grande en paridad de poder adquisitivo (PPP).

Sin embargo, su economía se ha desacelerado a la tasa de crecimiento más baja en 27 años, según Waldron y otros investigadores, no sólo se debe a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, sino también a la inherente ineficiencia del excesivo intervencionismo estatal de Beijing.

El asesor continuó diciendo que el liderazgo de China había llegado al punto en que “las minas terrestres estaban por todas partes” y “cualquier paso en falso podía desencadenar una terrible explosión“, expresó Waldron.

Xiang Songzuo, economista de la Universidad Renmin de China, ha advertido que el actual crecimiento del PIB de China, en lugar de ser del 6 por ciento, como afirman las autoridades, podría ser más cercano al 1 por ciento o incluso negativo.

He Qinglian, economista chino radicado en Estados Unidos, citando estudios no oficiales en China, escribió en un artículo de 2018 que la tasa de desempleo del país podría ser el 20 por ciento.

Según los economistas citados por Reuters, la disminución del crecimiento chino puede atribuirse a la debilidad de las industrias relacionadas con la exportación, en particular del sector manufacturero.

La disminución en el crecimiento chino puede atribuirse a las debilidades en las industrias relacionadas con la exportación, particularmente del sector manufacturero. (Imagen: captura de pantalla / YouTube )

 

Estados Unidos debe ser tan “duro como sea posible” con los abusos del Partido Comunista

Waldron mencionó que aunque el Partido Comunista Chino (PCCh) se encuentra “en esta etapa de desintegración“, el proceso es “algo que no se ve inmediatamente“.

“Este régimen sabe que está en grave peligro, internamente”,

manifestó Waldron, añadiendo que:

“El verdadero problema intelectual es ‘¿Cómo se sale del comunismo [chino]’”?

El profesor se refirió al atroz historial del Partido Comunista Chino (PCCh) en materia de derechos humanos, destacando la continua recolección de órganos de prisioneros religiosos patrocinada por el Estado chino, así como su represión al movimiento pro-democrático en Hong Kong.

Desde 2006, las investigaciones independientes han proporcionado cada vez más pruebas de que miles de personas, en su mayoría practicantes de Falun Gong y ahora musulmanes de China, han sido asesinados, desde el año 2000, por sus órganos, en hospitales de todo el país.

La práctica espiritual de Falun Gong comenzó a ser prohibida por el PCCh el año anterior.

En la actualidad, se estima que entre 1 y 3 millones de uigures están encarcelados en una red de campos de concentración que el PCCh denomina eufemísticamente centros de formación profesional.

Los antiguos reclusos han informado de que son comunes torturas, palizas y violaciones por parte del personal penitenciario.

Los expertos creen que el objetivo del Partido es un genocidio cultural de la población musulmana Uigur, que es autóctona del noroeste de China y que cuenta con unos 10 millones de habitantes.

A la luz de tales abusos, Waldron calificó al PCCh como el “régimen más malvado” desde el Tercer Reich nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Recomendando que Estados Unidos sea lo más “duro posible” a la hora de presionar a la República Popular China para que ponga fin a sus atrocidades y emprenda reformas políticas.

Waldron culpó a la pasada política exterior de Estados Unidos por haber impulsado imprudentemente el crecimiento económico del régimen chino, dándole fuerza y confianza necesarias para apoyar su sistema tiránico.

“Digo que las políticas de Kissinger hacia China y de Nixon hacia China, son el mayor fracaso de la política exterior estadounidense”,

mencionó Waldron, refiriéndose al prominente diplomático estadounidense.

Según Waldron, la política de China implementada por el presidente Nixon y Henry Kissinger es el mayor fracaso de la política exterior estadounidense. (Imagen: captura de pantalla / YouTube )

Relaciones diplomáticas

En 1971, después de más de 20 años sin relaciones diplomáticas oficiales entre la República Popular y los Estados Unidos, Kissinger, que en ese momento era Secretario de EE.UU, allanó el camino para el restablecimiento de las relaciones cuando visitó Beijing.

El presidente Richard Nixon visitó China el año siguiente.

En 1979, el Presidente Jimmy Carter rompió controversialmente los lazos con la República China de Taiwán y reconoció a la República Popular China en las Naciones Unidas.

“En ese momento, incluso el mismo [ex líder comunista] Mao Zedong sentía que el Partido Comunista iba a colapsar pronto, pero esas visitas del presidente Nixon y Kissinger salvaron al Partido Comunista”,

opinó sobre los acontecimientos Wei Jingsheng, activista pro-democrático.

Otro paso en la dirección equivocada fue dado en 2001, cuando el gobierno de Estados Unidos dio la bienvenida a China a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Trajimos a [China] para tratar de convencerlos de que fueran lo que Nixon y Kissinger soñaron que serían, es decir, que aprendieran de Estados Unidos y comenzaran a democratizarse, pero no lo hicieron”,

explicó Waldron.

Dijo que ahora, el comercio y la inversión de Estados Unidos en China, incluyendo los de los fondos de pensiones, es lo que mantiene a flote al Partido.

“Si tuvieran que vivir de lo que pueden obtener de sus empresas estatales, que pierden dinero, y de los impuestos, sería una situación completamente diferente”,

relató Waldron.

El 6 de noviembre, un grupo de legisladores estadounidenses bipartidistas encabezados por el senador Marco Rubio (republicano de Florida), presentó un proyecto de ley destinado a impedir que un fondo federal de jubilación, invierta en acciones chinas.

En términos de la futura política exterior de EE.UU. respecto a China, Waldron dijo que el actual Secretario de Estado Mike Pompeo tiene una dura tarea por delante.

“Creo que tal vez el mayor desafío al que se enfrentan Pompeo y su gente hoy en día, es darse cuenta de que tenemos que empezar a pensar en lo que sucederá cuando China llegue a este callejón sin salida”,

indicó Waldron.

“Ellos [los líderes chinos] tienen que decidir qué van a hacer… nosotros tenemos que decidir qué vamos a hacer en respuesta”.

¿Punto de inflexión en Hong Kong?

Los disturbios actuales en Hong Kong podrían ser estímulo para el colapso del PCCh, manifestó  Waldron, señalando que “la desastrosa toma de decisiones por parte de las autoridades comunistas” ha llevado al movimiento a favor de la democracia, a que se acerque a su sexto mes.

No se percibe a la vista un fin de las protestas, ya que las continuas tácticas de la policía y las negativas del gobierno de la ciudad y de Beijing a satisfacer las demandas de los manifestantes, han seguido alimentando la ira pública.

Las protestas en Hong Kong no tienen fin. (Imagen: Studio Incendo a través de flickr CC BY 2.0 )

 

“Estos 5 ó 6 meses en Hong Kong han enseñado a todo el mundo que los comunistas chinos son peligrosos, odiosos y que no se puede confiar en ellos”,

agregó Waldron.

Explicó que si Beijing hubiera cumplido sus promesas hechas en 1997 y 1984, las únicas personas que estarían marchando por las calles de Hong Kong serían “los que se dirigen a un centro de votación para votar” cada uno o dos años.

La antigua colonia británica de Hong Kong, fue entregada a Beijing en 1997, después de que ambas partes entintaran la Declaración Conjunta Chino-Británica de 1984.

El tratado bilateral debía garantizar que Hong Kong mantuviera su estado de derecho liberal y un “alto grado de autonomía” con respecto al PCCh durante 50 años.

La reciente legislación aprobada por Estados Unidos podría despojar a Hong Kong de su estatus económico especial, lo que supondría un golpe potencialmente mortal para el ya precario sistema financiero del PCCh, finalizó Waldron.

aviso

Artículos PreviosArtículos Siguientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.